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© 2014 by Josechu Velasco


 

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  • Chusa Gallego

Teorías para cambiaros la vida


Esto es importante. Me he levantado a mear a las 05:26. Ahora son las 07:08 y he tenido que tirarme de la cama para contaros las conclusiones a las que he llegado. Son dos teorías que pueden cambiaros la vida. A una la he llamado LA TRACA y a la otra LAS SUERTES VARIAS. Seré breve, aunque mis deliberaciones han sido largas y tendidas (porque estaba tumbado jejeje). 1.- LA TRACA: Pensadlo bien ¿Cuánto tiempo transcurrió antes de vuestro nacimiento? Nada. Y aunque hayáis tenido la percepción de que habéis vivido un montón de experiencias y una enorme cantidad de tiempo ¿Cuánto tiempo ha transcurrido para vuestros hijos o sobrinos recientemente venidos al mundo antes de su nacimiento? Nada también. ¿Os dais cuenta? El tiempo es solo una ilusión creada por nosotros para medir de alguna manera lo que es solo un delirio. No existe el tiempo realmente, sino que nos hemos inventado una manera de medir la conciencia de existir. Porque sí que es verdad que existimos, aunque de una manera tan fugaz, que hemos tenido que ralentizarlo hasta casi pararlo, y nos hemos inventado los minutos, las horas, los días y los siglos para darle un sentido. Pongamos que un petardo explota (el Big Bang). El lapsus desde esa explosión hasta la extinción del humo resultante es nuestra vida, la de los dinosaurios, la época romana, los hombres primitivos e incluso todo lo que tenga que pasar por delante nuestro, aunque sean milenios tras nuestro fallecimiento. Cuestión de unas milésimas de segundo. Lo que ocurre es que esas explosiones, se repiten una detrás de otra, como una traca de petardos. Inmediatamente después de cada deflagración se crea el universo entero, y sucede todo cuanto conocemos o está por suceder. El tiempo, en la práctica del universo, es una ilusión. LAS SUERTES VARIAS: Empezaré con esta anécdota; cuando tenía 16 años mi padre me castigó encerrando mi moto en un enorme almacén textil que la familia tenía ocupando toda la planta baja y el sótano de un enorme edificio de Madrid. Eran materiales altamente inflamables. Yo no podía resistir la tentación de mimar mi moto y un día bajé con mi hermano Paco a trastear con ella. Le quitamos la bujía y quisimos ver si daba buena chispa dándole al arranque. Lo que nunca me ocurrió al aire libre sucedió aquel día. Se incendió la gasolina y se prendió aquella moto rodeada de toneladas de lanas y tejidos. Inmediatamente echamos sobre el fuego algunas telas y milagrosamente el fuego se apagó. Todo quedó en un pico importante de adrenalina. Aquel día nuestra suerte fue la de cientos de familias que ocupaban el inmueble. A pesar de la locura consciente que he arrastrado siempre, la suerte de sobrevivir indemne me ha acompañado en todo momento. Otros mueren como peatones cruzando correctamente por un paso de cebra mientras yo me he librado en infinidad de ocasiones incluso de los accidentes más inminentes, lo que me ha convertido en un avezado conductor. Por otro lado, por más intentos que haga para conseguir un mínimo de reconocimiento profesional, me es imposible lograrlo y sin embargo, Belén Esteban, por poner un ejemplo, ha tenido en ese particular sector de la suerte la fortuna de conseguir el gordo. Existen tantos tipos de suerte como personas en el mundo. CONCLUSIONES: No hay que preocuparse absolutamente de nada. Solo hay que estar entretenido mientras transcurre la infinitesimal parte del segundo que dura esto.

#reflexiones #surrealismo #historiasreales

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