Buscar
  • Chusa Gallego

Pequeño Nicolás


Estimado pequeño Nicolás: No son pocas las oraciones que he rezado para que Dios te conceda la fuerza que te permita soportar todas esas injurias a las que te somete la prensa más retrograda. Los que tenemos un ápice de sentido común, sabemos que a punto has estado de salvar a España, de no ser por esas imágenes sin importancia en las que se te ve escoltado por las fuerzas de seguridad del estado viajando hacia alguna importante misión. De no haber sido descubierto en la difícil faceta de agente secreto, hubieras finalmente conseguido el objetivo que todos estamos deseando para nuestras vidas; un país sin corrupción y pletórico de empleo. Lamento que no te hayan dejado terminar tu trabajo y que los mayoristas de langostino fresco de Huelva hayan perdido en ti a su cliente más especial. No me cabe duda que tienes el don de la ubicuidad, lo que te permite estar en todas partes a la vez. Tu omnipresencia era de tal importancia, que ahora dudo que este país pueda conseguir salir adelante sin tu mediación. Casi nos salvaste y ahora tiemblo por tu ausencia. Pero me queda la esperanza de saber que estarás allí cuando llegue el momento gracias a tu recomendación y por el peloteo al que someto mi voluntad con estas humildes palabras. Te rezo para que San Pedro me abra las puertas del cielo y pueda entrar en ese infinito celestial que siempre he querido para mi alma. Sé que Dios se pliega a tus deseos porque sólo tú eres Santo, solo tú, señor, y por la intercesión de tu caridad, San Pequeño Nicolás que estás en el Parlamento, en la Casa Real, en el Balcón de los Triunfadores, en las Cenas de Gala, en los Mítines, en las Reuniones de Alto Copete, en el Inodoro y junto a Contador, Rajoy, Esperanza, Obama, Martin Luther King, Elvis Presley... te pido escuches mis oraciones y me recomiendes en la próxima reunión con los Santos Apóstoles del cielo. Amén.

#historiasreales #reflexiones

0 vistas
  • Facebook Classic
  • YouTube Classic
  • Twitter App Icon

© 2014 by Josechu Velasco