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  • Chusa Gallego

Mujeres


Si por mí fuera, habría sido gay. Pero no es cosa mía que solo me tenga permitido manosear una; la mía. Y es que, con lo que me gusta, me resulta extraño no tener la tentación de acariciar otras como la mía. Por otro lado es normal, porque el gusto es mío y si tocara la del otro el gusto sería suyo, y entonces ¿dónde estaría mi gusto? Solo imaginarme el cruce de venas me vuelvo glacial. Con las mujeres sin embargo me pasa todo lo contrario. Me gusta su gusto. Disfruto sintiendo que ella siente, incluso aunque yo solo sea un simple apéndice de su placer. Porque es muy diferente la sensación de coquetear con carne femenina a la impresión que podría sentir si llegara tan solo a rozar una bolsa testicular que no fuera la mía, por no hablar del bálano... (!Por Dios, no quiero ni imaginarlo!) Toda mujer, digamos hasta los sesenta y tantos. (Sofía Loren creo que tiene setenta... en fin, tendré que revisar mi rango de tolerancia por si lo amplío), tiene un algo que me produce cierta alteración química, Pero si hay algo en una mujer a lo que indudablemente me doblego sin remilgos; es a su inteligencia. Creo que en su diseño físico se descuidó un detalle a efectos de placer sexual; una abertura en el cráneo por donde poder meter aunque fuera un poquito de lengua y así lamer su cerebro. Aunque a decir verdad, incluso las menos agraciadas mentalmente también tienen derecho a que alguien les coma la cabeza... Pero bueno, dejémonos de especular y seamos prácticos, son muchos los centímetros cuadrados de piel de que dispone una dama y miles sus poros, de modo que son kilómetros de placer si se la recorre despacio. Una mujer es un viaje tan largo que si se hace pausadamente, puede durar toda una vida. La fidelidad sabe a cigalas plancha. No me dejaré enbaucar por esa eterna sonrisa gay que les aporta su variada carta, sus buffets libres o sus deliciosos menús vegetarianos a base de pepino. Personalmente, siempre me quedará el recuerdo de los buenos berberechos, las anchoas de Móstoles o las exquisitas parrilladas de noches escandalosas.

#historiasreales #reflexiones

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